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Breve analisis del estudio publicado por el INE sobre los salarios, en el que se destaca la brecha entre directivos y el resto de empleados. Es necesario diferenciar claramente que se entiende por directivos, en este estudio….

Los ejecutivos logran en 2009 el mayor aumento entre todas las categorías

“Los de 2008 y 2009 han quedado en la retina como dos años negros para la economía española. En el primero, España entró en crisis y acabó en recesión, y en el segundo, la depresión se agravó hasta elevar este retroceso al más grave de la democracia. Pero el trance no ha pasado igual por todos los bolsillos: mientras el sueldo medio de los directivos creció una media del 4,5% en 2009, hasta los 63.150 euros -el mayor incremento de todas las categorías-, el del empleado medio mejoró menos, un 2,9% (22.511 euros). Y el de los peones, el puesto peor remunerado, prácticamente se estancó en los 15.343 euros (un 0,1% más). La brecha salarial entre los españoles, en definitiva, ha crecido con la crisis.

La encuesta de estructura salarial, cuya última entrega hizo pública ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE), es la foto más completa de los jornales de los españoles. Los directivos de Administraciones públicas o empresas de más de 10 empleados, los mejor remunerados, ganan en bruto al año casi tres veces lo que el trabajador medio y cuatro veces lo que los empleados de la categoría más baja, la compuesta por los peones de la agricultura, pesca o construcción. La brecha ha crecido alrededor de 38 puntos desde 1995, cuando comenzó esta serie. En aquel año, el sueldo de la categoría de directivos era el 142% de la media y ahora es el 181%, aunque ha habido altibajos en la evolución, incluido un estrechamiento de la diferencia en 2008.

En pleno debate sobre la necesidad de vincular salarios a productividad en España, la estadística refleja una mejora salarial media superior a la inflación durante lo más duro de la crisis. Pero la subida se debe, en buena parte, a que la gran destrucción de empleo se produjo entre empleados temporales, peor pagados, y también entre los peones del sector de la construcción, el sueldo más bajo de la escala. “El impacto de la crisis ha sido asimétrico y eso tiene un efecto también asimétrico [en el mapa salarial]”, resume Xavier Segura, jefe del Servicio de Estudios de Catalunya Caixa.

La desigualdad se palpa en España a través de otros datos, como la proporción de trabajadores con la ganancia más magra (no llega a 12.545 euros, dos tercios de la mediana), que son el 18% del total, unas décimas más que en 2008 (17,6%). En este grupo peor pagado hay un 64% de mujeres, algo más que el año anterior.

Porque la distancia entre lo que ganan hombres y mujeres no ha retrocedido en España. Ellos obtienen una media de 25.001 euros y ellas 19.502. Es decir, que el salario medio femenino es el 78% del masculino, una décima más baja que el año anterior (véase cuadro). La diferencia se reduce si se consideran situaciones similares en tipo de contrato, de jornada, ocupación o antigüedad, pero hay más hombres entre los mejor situados. El 15,2% de las mujeres tuvo ingresos salariales menores o iguales que el salario mínimo interprofesional (SMI) en 2009, frente al 5,6% de los hombres. Y, al revés, el 9,81% de los hombres presentaron unos ingresos cinco veces superiores al SMI, frente al 4,77% de las mujeres.

Los datos confirman otras constantes del mercado laboral, a saber: los jóvenes cobran menos que los mayores, los nuevos en una empresa menos que los antiguos y los temporales menos que los fijos (un 30%).

El salario más común entre los españoles, en cualquier caso, queda en 15.500 euros, el del mileurista. Y el malestar de los jóvenes, ese ingrediente que más ha encendido las protestas de los indignados o 15-M tiene también su colchón estadístico: el único grupo con edad de trabajar en el que hubo una bajada media de los salarios fue entre los empleados menores de 25 años: mermó un 3,4% para los de menos de 20 años y un 3,8% de 25 a 29 años.

En la distribución salarial figuran, además, muchos más trabajadores en los valores bajos que en los sueldos más elevados, lo que da lugar a que el salario medio sea superior tanto al salario mediano como al más frecuente. El salario mediano (el que divide al número de trabajadores en dos partes iguales, los que tienen un salario superior y los que tienen un salario inferior) se situó en 18.817,89 euros.

Si uno busca respuestas por sector de actividad, los mejores salarios se encuentran en las compañías eléctricas, con 50.536 euros, seguida de la banca (41.863), y los peores en la hostelería (13.996 euros). La brecha entre territorios se ha mantenido prácticamente estable, con el sueldo más alto en el País Vasco (26.162,45 euros, un 2,4% más) y el más bajo en Canarias (18.926, un 2,5% más).

La elaboración de la encuesta de estructura salarial lleva su tiempo y habrá que esperar para saber qué ocurrió en 2010, el año que empezó esa salida del túnel que parece no culminar jamás y que España empezó a sufrir en sus carnes -o sus bonos-, la crisis de deuda soberana.

Sí hay una última hora para los costes salariales (salario base, complementos salariales, pagos por horas extraordinarias, pagos extraordinarios y pagos atrasados, medidos en términos brutos), que aumentaron un 1,0% en el primer trimestre de 2011, pasaron de 1.802,00 a 1.819,62 euros por trabajador y mes.

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Durante los últimos meses, en los que circunstancias personales no me han permitido mantener actualizado este blog, el sector financiero en España y más concretamente las Cajas de Ahorro, han sufrido una fuerte transformación. Donde antes se escribía sobre la fuerte politización de estas entidades, sobre la necesidad de liberar a las mismas de este SAMBENITO, y la necesidad de una nueva ley que amparara estos cambios. Todo se ha acelerado y de 45 entidades independientes estamos viviendo la reducción a menos de 15 grupos más o menos integrados a través de fusiones completas o frias (SIP) y esto no es lo último.

Los empleados de estas entidades estan sufriendo en sus puestos de trabajo la fuerza de la crísis financiera. Sobre ellos, con la eliminación de más de 15000 puestos se ha hecho caer la responsabilidad de lo acontecido, mientras un reducidisimo colectivo de Altos Directivos, parece que como siempre van a salir indemnes de la situación, y podrán mantener sus privilegios, mientras otros que no han dispuesto de la misma capacidad de decisión, han de abandonar sus puestos de trabajo.

Espero ahora disponer del tiempo necesario y de la tranquilidad para mantener actulizado este blog.

Gracias a todos los amigos que han estado cerca de mí durante estos meses. Ellos y sobre todo la familia me han permitido continuar.

Es evidente que nada es concluyente en materia de Despido Laboral, y así puede extraerse de la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que ha confirmado una sentencia del Juzgado de lo Social 4 de Granada, que declaró improcedente el despido a un trabajador que al intuir que iba a ser despedido insultó y agredió a su jefe, empujándole y lanzando patadas de kárate al aire.

En la sentencia, la Sala de lo Social del alto tribunal andaluz considera que la actitud del empleado, directivo de una empresa inmobiliaria, “no reviste la gravedad exigible para constituir causa de despido”.

Entiende el tribunal que hay que “conectar las expresiones que utilizó” el trabajador para referirse a su superior con “la situación y contexto” en el que el que el empleado se encontraba en ese momento.

Los hechos acaecidos en el 2007, cuando al trabajador, director general de Negocio de la inmobiliaria, le fue entregada la carta de despido, en la que la empresa justificaba la decisión en su “continua y voluntaria disminución” del rendimiento en el desempeño de su cargo, lo que consideraba una infracción laboral muy grave susceptible de ser sancionada con el despido.

En el acto de entrega de la carta, el trabajador, al intuir su contenido, “visiblemente alterado y alterando la voz” amenazó e insultó al jefe, al que llamó “cobarde” y “sinvergüenza”, chocó su rostro con el de su superior, empujó a éste hasta que perdió el equilibrio y cayó al suelo y lanzó patadas de kárate al aire.

En una segunda carta remitida al trabajador por burofax al día siguiente, la empresa reforzó su decisión de despedirle al sumar a los motivos anteriores -disminución del rendimiento laboral- la actitud del empleado, que consideró una falta muy grave.

En su día, el responsable de la inmobiliaria denunció en un Juzgado de guardia por la vía de lo penal los insultos e intento de agresión del que fue objeto por parte del trabajador.

Sobre los motivos alegados por la empresa para el despido, la Sala de lo Social de alto tribunal andaluz, ante la que ambas partes presentaron un recurso de suplicación, considera que aunque el hecho de que el trabajador intuyera que iba a ser despedido no justifica su comportamiento, “sí por lo menos atenúa su gravedad”.

Agrega que “sin perjuicio de que el comportamiento del trabajador pudiera resultar acreedor de una sanción”, que en su caso pueda imponerle el empresario, “no es adecuada a tal comportamiento la imposición de la sanción de despido, que es la más grave que existe en el ámbito laboral.

 Y si en este sentido las cosas pueden variar tanto al dar el tribunal una lectura distinta de los hechos, es necesario recordar que la posición de la empresa es, sólo eso, una posición desde una de las partes, y cuando ambos no están de acuerdo y esto es lo habitual en un despido, hab´ra que recurrir y esperar la decisión judicial.

 Para ello quiero recordar la necesidad de contar con asesoramiento sindical y estar encuadrado en alguno de las organizaciones representativas y con estructura y capacidad de defensa jurídica, que no son cualquiera, para que no se de por sentado aquello que siempre puede tener dos caras.

 

Como dice el encabezado llegado el carnaval, todo se transforma y a todos nos pone del reves, o no, como podría pronunciar un gallego, y que cada cual tome partido por cualquier opción.

Llegadas estas fiestas, donde todo está permitido, la mueca y la burla son protagonistas de nuestros actos y nos dan rienda suelta para modificar nuestros comportamientos y nuestra vestimenta. Estoy convencido que las apariencias con que nos puedes ver en las imagenes que acompañamos serían impensables en circunstancias normales de nuestra devenir cotidiano, y no quiero ni siquiera pensar como podría ser recibida esta simpar “mujer barbuda” si intentara entablar conversación con un responsable de RRLL de RRHH, o cualquiera de esas largas siglas inteligibles.

Si el año pasado os trasladaba mi alegría por haber alcanzado la victoria en el concurso de disfraces, este año la alegria se queda en  segundo lugar, que es el puesto que hemos alcanzado, no sin alguna que otro disgusto y disputa, pero en definitiva contentos con nuestro trabajo.

La solución no es reducir la protección social

El Gobierno ha irrumpido de forma sorpresiva en el debate de las pensiones con la propuesta de retraso obligatorio de la edad de jubilación. Es un error. Es una medida innecesaria y desproporcionada. Transmite desconfianza sobre la viabilidad del sistema de pensiones que no se corresponde con los datos de superávit que este tiene incluso en estos años de crisis.

 

Es contradictorio que se presenten, hace unos meses, propuestas de reducción de cotizaciones sociales; es decir, de reducción de ingresos para pagar las pensiones y, ahora, se proponga una reducción de gasto en las mismas.

El número creciente de pensionistas y su, felizmente, mayor esperanza de vida, no suponen un problema a corto plazo. Deben ser abordados, en primer lugar, mejorando los ingresos.

Cumplir el acuerdo de separación de fuentes firmado por el Gobierno y dejar de pagar con cargo a cotizaciones los gastos de estructura de la Seguridad Social, son medidas que ya propuestas y que suponen 7.000 millones de euros anuales de ingresos.

El incremento del Salario Mínimo Interprofesional hasta alcanzar el 60% de la media de los salarios, elevaría notablemente la base mínima de cotización. Incrementar la base máxima de cotización y la protección de las personas que cotizan por ella es también una cuestión planteada.

Ambas contribuyen a mejorar también los ingresos del sistema.

Acabar con el fraude en la contratación temporal dando mayor estabilidad a los empleos es también una medida que refuerza los derechos de los trabajadores y la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Los trabajadores somos los más interesados en la fortaleza del sistema de pensiones.

 

CCOO rechaza el retraso de la edad de jubilación

CCOO, ha sido la única organización que ha suscrito todos los acuerdos en esta materia desde que se aprobó el Pacto de Toledo. Con la misma claridad que ha reafirmado su compromiso, anuncia el rechazo a una medida como esta.

Tras la aprobación de estas propuestas por parte del Gobierno es el turno del Congreso.

Deberíamos confiar en que las conclusiones de la Comisión Parlamentaria se ajusten mejor a las necesidades reales de las pensiones en nuestro país. Tras sus conclusiones será el momento de abordar esta materia en el diálogo social. CCOO lo hará con compromiso, rigor y de forma constructiva.

También con firmeza ante injustificadas propuestas de recorte de derechos.

 

 

El Gobierno se equivoca

La propuesta que el Gobierno ha remitido a la Comisión del Pacto de Toledo y a la mesa de diálogo social de retrasar la edad legal de jubilación cuenta con el rechazo inequívoco de CCOO. La edad media de jubilación se viene retrasando de manera efectiva, alcanzando los 63,8 años en el conjunto del sistema y los 63,2 en el Régimen General, aproximándose a la edad legal de acceso a la jubilación a los 65 años. CCOO, que lleva muchos años estudiando la evolución del sistema público de pensiones, cree que existen medidas y margen de actuación adecuados par a seguir avanzando en esa aproximación, de manera efectiva y voluntaria, reforzando e incrementando los incentivos hoy existentes para que aquellas personas que lo desee no precisen retrasar la edad de jubilación. Por ello, CCOO rechaza la propuesta del Gobierno a través de medidas imperativas de retraso de la edad legal de jubilación hasta los 67 años.

En tiempos de crisis como los que atraviesa nuestra economía se hace necesario incorporar modificaciones en el mercado laboral que no tiene por que ser diseñados siempre en perjuicio de los trabajadores, y que pueden permitir que estos permanezcan en sus empresas, y ayudar con sus esfuerzo y sacrificio a que las mismas afronten en las mejores condiciones posibles su recuperacion.

Es por eso que me ha parecido muy interesante reproducir la noticia que acompaño, y que no hace sino recordar una vez más, que la misión de los sindicatos es estar junto a los trabajadores, sin olvidar que estos dependen de sus empresas y de su estabilidad para mantener el empleo:

“Toxo plantea aplicar reducciones de jornada para sustituir los EREs temporales

   El secretario general de CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, consideró hoy “muy importante” que a principios de este año entre en vigor una medida que permita la utilización de los Expedientes de Regulación de Ocupación (EREs) temporales, que afectan a unas 450.000 personas en España, como reducciones de jornada, de forma que se evite el cese completo de la actividad laboral de los trabajadores afectados.

   Fernández Toxo aseguró que el sindicato ha trasladado esta propuesta a organizaciones empresariales para llegar a un acuerdo con ellas, antes de presentarla al Gobierno. “Es importante que esto quede resuelto lo antes posible”, afirmó, ya que la medida sólo será eficaz “si tiene el acuerdo de las organizaciones empresariales y los sindicatos”.

   Para hacer efectiva la propuesta “tendrían que aligerarse algunas normas”, aseguró el responsable del sindicato. “Como mínimo, se debe reducir un tercio de la jornada, nos hemos puesto una horquilla de entre el 10″ y el 70% de reducción”.

   Fernández Toxo también propuesto cambios en el pago de la Seguridad Social. “La empresa está obligada a pagar el 100% de la Seguridad Social del trabajador; proponemos que se aligere esta carga y que la Seguridad Social cubra un 80% y las empresas carguen con una parte menor”.

   Fernández Toxo hizo estas declaraciones en Tarragona, donde tiene lugar la conferencia-programa ‘Avanzar desde la crisis’ que reúne a más de 500 delegados sindicales del sector textil, la piel y la industria química española. El responsable del sindicato manifestó que una de las prioridades de CC.OO. es “negociar para la reforma de la negociación colectiva”.

   El secretario general de la organización propuso esta medida, ya que considera que cuando vuelvan a hacerse públicos los datos de paro, “todo apunta que serán malos”, lo cual indica que la tendencia de destrucción de empleo “permanece en la economía española”. ”

El Banco Sabadell ha sido el último gran banco en incorporarse a la tendencia de cerrar las oficinas los sábados. Siguiendo los pasos de Santander, BBVA y Popular, la dirección de la entidad catalana y los representantes sindicales hicieron público ayer el acuerdo alcanzado para cerrar las sucursales todos los sábados del año, dando cada uno de los bancos acuerda soluciones distintas al exceso de horario planteado.

Así mientras Santander y Popular alargarán la jornada diaria de lunes a jueves, BBVA y Sabadell utilizarán la tarde de algunos jueves de octubre a marzo.

Entre los bancos, tan sólo Banesto y Pastor mantienen la política de abrir seis días por semana, aunque se mantienen contactos con los representantes de los trabajadores para cerrar los sábados.

Estos acuerdos son valorados muy positivamente por las entidades bancarias al conseguirse, además de una sustancial reducción de costes, mantener el nivel de servicio a sus clientes, al tiempo que incrementa las posibilidades de conciliar la vida profesional y familiar de sus empleados.

Ahora debería corresponder el turno a las Cajas de Ahorro, donde su convenio colectivo establece las tardes de jueves de octubre a abril como jornada laboral, para reduciendo o eliminando las mismas mejorar la conciliación de la vida profesional y familiar de sus empleados, y reducir unos costes que se van a plantear como muy necesarios en su actual situación económica y en los procesos de fusión en marcha, o por venir.