Tiempo para aprender
¿Por qué te pueden despedir de una empresa? «Porque sí».
Y punto. Por suerte, la legislación laboral recogida en el Estatuto de los Trabajadores, tiene la capacidad de moderar tan categorica afirmación y establece, entre otras cosas, los motivos por los que el empresario puede prescindir de sus empleados.
Desde su publicación inicial el Estatuto ha sido modificado reduciendo los costes del despido. Así pues, ¿cuáles son los motivos y actitudes que pueden dejarte en el paro?
Antes de nada, un aviso para navegantes: los abogados laboralistas recomiendan siempre reclamar judicialmente sea cual sea el motivo de despido. En caso contrario se puede entender que el trabajador está conforme con las causas de despido alegadas por el empresario y eso podría suponer no tener derecho a la prestación por desempleo o que se reduzca su duración.
Despidos por causas objetivas
Esta categoría requiere un preaviso al trabajador con un mes de antelación, por escrito, y especificando qué causas de las siguientes son las que aduce la empresa para despedir. Estas pueden ser: Ineptitud del trabajador: difícil de demostrar cuando se recurre a las instituciones judiciales. Falta de adaptación a las modificaciones: siempre que éstas sean razonables y haya transcurrido más de dos meses desde su introducción. Absentismo laboral: no justificada en el puesto de trabajo. Necesidad de amortizar puestos de trabajo: Por motivos económicos, técnicos, organizativos o de producción. debe acreditar objetivamente la necesidad de reducir costes para mantener el negocio.
Despido disciplinario
Responde a un incumplimiento grave y culpable del trabajador. Entre los que destacan: Las faltas de asistencia repetidas e injustificadas. La indisciplina o desobediencia en el trabajo, grave e injustificado por parte del trabajador. Las ofensas verbales o físicas al empresario, otros trabajadores o familiares de ambos. La transgresión de la buena fe contractual. La disminución continua o voluntaria en el rendimiento de trabajo. La embriaguez o toxicomanía habituales con repercusiones negativas en el trabajo.
Efectos del despido
Cuando un empresario despide, ha de seguir una serie de procedimientos. Comunicará por escrito los hechos y la fecha del despido.
El trabajador tiene derecho a reclamar ante los tribunales durante los veinte días hábiles siguientes.
Cuando no se siguen los pasos necesarios y se opta por una comunicación verbal para que el trabajador deje de asistir al trabajo o se le impide el acceso al mismo se considera irregular y cualquier juez impondrá la indemnización prevista para el despido improcedente.
Cuando el trabajador reclama judicialmente por el despido, el Juez lo puede calificar de la siguiente forma: Despido nulo: Cuando tiene que ver con discriminaciones prohibidas en la Constitución o en la ley, o cuando se haya producido con violación de los derechos fundamentales del trabajador. El empresario deberá readmitir al trabajador inmediatamente y abonar el salario equivalente a la duración del litigio. Despido procedente: El juez considera las razones del empresario como suficientes y conlleva la extinción del contrato sin ningún tipo de indemnización. Despido improcedente: Aquel en que el empresario no demuestra el incumplimiento laboral o el despido no cumple los requisitos formales. Ante esta situación el empresario tiene la opción de readmitir al trabajador o pagar una indemnización de 45 días de salario por año trabajado, hasta un máximo de 42 mensualidades.
Conciliación o acuerdo: la inmensa mayoria de las demandas suelen solventarse con un acuerdo entre empresa y trabajador, donde la fuerza en la argumentación de los abogados de cada parte puede modificar el importe de la indemnización, acercandola o alejandola de la correspondiente al despido improcedente.
OTRAS VERSIONES DEL DESPIDO (nada formales y con algo de humor)
Aunque desde algún alto estamento se critique esta fiesta tan americana, a mí me encanta divertirme con mis amigos, y esta es una magnífica ocasión, para disfrutar con ellos, aquí cada cual puede ponerse o quitarse máscaras.

y como carroñeras hienas intentan hacerse con los restos de otras batallas sin darse cuenta que su víctima esta aún vivita y coleando.
De nada os va a servir vuestra falsa risa. Recordad que siempre estoy dispuesto a volver.

